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Ciudadanía

Ciudadanía italiana por matrimonio: requisitos y plazos

Casarse con un ciudadano italiano no otorga automáticamente la ciudadanía. Es un camino previsto por la ley, con plazos precisos y algunos requisitos que cumplir hasta el día del juramento. Veamos cómo funciona realmente.

Quién puede solicitarla

Puedes solicitar la ciudadanía italiana por matrimonio si llevas casado/a (o en unión civil registrada) con un ciudadano italiano al menos dos años. El requisito también se aplica si tu cónyuge adquirió la ciudadanía italiana más tarde, por ejemplo por naturalización: en ese caso, el plazo empieza a contar desde la fecha en que tu cónyuge se convirtió en ciudadano italiano, si es posterior a la boda.

Los plazos que hay que respetar

Aquí está el punto que genera más confusión:

Una duda frecuente: si te trasladas a Italia a mitad del periodo de espera, el tiempo ya acumulado en el extranjero no se pierde. Se aplica el principio de acumulación: el cómputo continúa, ajustándose al plazo más corto previsto para quienes viven en Italia.

El requisito del idioma italiano (B1)

Desde 2018 es obligatorio demostrar un nivel de italiano al menos B1 del marco europeo, mediante un certificado expedido por una entidad reconocida por el Ministerio. Existen algunas exenciones, por ejemplo para quienes tienen el permiso de residencia de larga duración de la UE, pero deben comprobarse caso por caso: no se aplican automáticamente por analogía a títulos o permisos similares.

Qué se necesita, en general

Cuánto tiempo lleva el procedimiento

Una vez presentada la solicitud, los plazos técnicos de tramitación son generalmente de 24 meses, prorrogables hasta 36 en algunos casos. Es un camino que requiere paciencia, pero saber de antemano qué esperar ayuda a evitar sorpresas y a preparar la documentación con la antelación adecuada.

El error más común

Muchas personas empiezan a reunir los documentos solo cuando sienten que están "casi listas", perdiendo meses valiosos. Las apostillas, traducciones juradas y certificados de antecedentes penales llevan tiempo, sobre todo si se expiden en el extranjero. Empezar con mucha antelación, comprobando cada requisito uno por uno, es lo que realmente marca la diferencia entre un trámite fluido y uno lleno de contratiempos.


Cada situación familiar es distinta, y pequeños detalles — una boda celebrada en el extranjero, un cambio de residencia, un hijo nacido durante la espera — pueden cambiar los plazos de tu caso.

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